Inspección visual

Los aerogeneradores tienen problemas de desgaste por las condiciones climáticas y suelen esconder grietas y problemas muy difíciles de descubrir para los operarios. Las metodologías de inspección pasan por colgar a gente de las palas o utilizar plataformas elevadoras. Son procedimientos carísimos -de cientos de euros la hora- que pueden ser sustituidos fácilmente por drones.

Además de evitar riesgos para los empleados y ahorrar costes, el empleo de estos aparatos -dotados de cámaras termográficas y con imágenes en alta definición- permite, llevar a cabo un mantenimiento predictivo y alargar la vida de los aerogeneradores.

La principal ventaja que presenta la utilización de drones para realizar la inspección de parques eólicos es la reducción del tiempo de parada de los aerogeneradores. Además, se pueden tomar imágenes desde la parte superior del aerogenerador, eliminando cualquier punto ciego que hay hasta ahora.

Por otro lado, la inspección es dinámica, ya que las imágenes captadas se reproducen en tiempo real y se puede modificar la trayectoria del dron sobre la marcha, para así centrarnos en los defectos detectados. La inspección del parque eólico consta, por tanto, de dos fases:

Para la realización de la inspección se utilizan tanto imagenes en alta definicion 4k como imágenes termográficas.